El problema de fondo, en mi opninión, es que han eliminado los libros de texto a partir de ciertos cursos y cada vez fomentan más la investigación del temario por cuenta del alumnado (en internet), lo cual hace que el material que estudia cada alumno no sea siempre el mismo, siendo a menudo pobre, sesgado, y no siempre revisado y contrastado con el profesor. La cuestión no son las tablets en sí, sino cómo se ha reducido el papel del texto escrito (libros, no cuadernos) y se ha aumentado el de la lectura en pantalla, al haber sustituído los libros en papel por licencias digitales. Este aspecto es especialmente relevante a partir de ciertos cursos en los que el temario a estudiar es mayor, haciendo que el nº de horas frente a la pantalla tanto en casa como en el colegio sea demasiado alto (además de mucho menos efectivo a nivel de comprensión lectora y retención de contenidos, respecto al papel). Aunque la incidencia del soporte digital es mucho menor en cursos inferiores de primaria, llama la atención que empiecen a introducir las tablets a niños que están aprendiendo a leer, con la de datos que hay a día de hoy en cuanto a la ventaja competitiva indiscutible del papel respecto al dispositivo en áreas de activación neuronal durante la lectura.
Sobre el método de infantil basado en macroaulas, también tiene sus luces y sus sombras, aunque resulte muy llamativo. Lo primero que quiero decir es que las profesoras son maravillosas, al menos las que nosotros tratamos fueron encantadoras, profesionales y muy cariñosas. Ni un pero en ese aspecto. Sobre el modelo en sí, tiene cosas muy buenas en cuanto a la mayor socialización entre los niños de las distintas líneas, favorece que se vayan conociendo todos los alumnos de un curso desde pequeños lo cual es bueno de cara a reducir el bullying, conocen y tratan con distintos profes y aprenden a adaptarse a distintas maneras y perfiles, y en general es un sistema dinámico. Los peros que yo le pongo son, por una parte, que no sé lo bien que favorece la atención del alumnado y concentración en tareas el que haya tanto movimiento, ruido de fondo permanente, y trasiego constante de niños de un lado a otro del macroaula. El argumento del cole es que así los alumnos se acostumbran a concentrarse hasta en el metro o un sitio muy concurrido. Sin embargo, yo tengo mis dudas de si en estos tiempos en los que hay tan elevada incidencia de trastornos por déficit de atención e hiperactividad, esta es la mejor metodología a implantar o quizá no contribuirá más a ello. Por otra parte, no sé si infantil es la mejor etapa para dispersar la supervisión y el seguimiento de los niños (3-5 años) a distintos profesores. Conozco algún caso donde los padres estaban muy molestos porque el niño pasó a primaria sin saber leer nada, y nadie se había dado cuenta en el colegio. Nuestra experiencia personal fue que el nivel formativo del hijo que pasó por el sistema de macroaulas de infantil era más flojo que el del que no llegó a tener ese sistema. Por supuesto hay que tener claro que son dos niños disntitos y esa diferencia puede deberse a otras cuestiones.